Qué temporada, muchachos! La Reserva de San Lorenzo enhebró un doblete inolvidable y, luego de ganar la última Superliga, ahora se coronó campeón de la Copa de la Superliga. Los dirigidos por Diego Monárriz derrotaron 4-2 a Estudiantes de La Plata, en el estadio La Boutique de Córdoba, en una final que se extendió hasta el suplementario… ¡y festejaron de nuevo! Todo Boedo está orgulloso de estos chicos…

El Ciclón pegó primero, porque a los 6 minutos ya se puso en ventaja: Alexander Díaz se escapó por la punta derecha, giró, cedió para Julián Palacios y el piquense sacó el derechazo cruzado. La pelota se coló cerca del palo derecho del arquero. Golazo para traer tranquilidad. Encima, a los 17, Peralta Bauer robó cerca del área, se la dio a Díaz para que éste rematara de cara al arco, pero su disparo pegó en el poste derecho. Gran momento de San Lorenzo.

Sin embargo, en su primera llegada a fondo, Estudiantes consiguió la igualdad, por intermedio de Ahumada: a los 28, remató casi desde el punto del penal, sin marca, y Devecchi no pudo hacer nada. Con decisión, el Ciclón lo siguió buscando. Y a los 33, bajaron Lautaro Montoya en el área: penal, que un minuto más tarde facturó Emanuel “Turbo” Maciel, de zurda. Con ese 2-1 finalizó la primera etapa.

En la segunda etapa, el que “madrugó” esta vez fue el Pincha: a los 4 minutos, Di Pizio igualó el partido, tras un centro de Oses. El encuentro era parejo, luchado, y costaba sacarse ventajas. El Ciclón tuvo una chance inmejorable a los 34, cuando Díaz estrelló una pelota en el palo, tras un contragolpe comandado por Palacios. Pero el 2-2, justo por el trámite, decretó el suplementario y la expectativa fue en aumento.

Tal como venía sucediendo, en el arranque hubo un gol: a los 3 minutos, una contra fulminante dejó a Agustín Hausch (había ingresado en el complemento) mano a mano, y el pibe no perdonó: 3-2 para los de Monarriz. Preparado para liquidarlo de contragolpe, el Ciclón esperó su chance. Y a los 7 del segundo tiempo del suplementario, nuevamente la velocidad y calidad de Hausch hicieron estallar a todo Boedo: un 4-2 que dejó la chapa definitiva. ¡Qué alegría, Ciclón!

Fuente: www.sanlorenzo.com.ar.

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